Kata

Kata2017-03-05T12:58:41+00:00
Sensei Camani Kata

Sensei Camani

“Kata” es la verdadera esencia del karate-do. Visto desde el exterior por alguien ajeno al arte, el “Kata” podría describirse como una sucesión encadenada de defensas y ataques contra adversarios imaginarios. O sea, el kata físico se arma encadenando paso a paso técnicas en movimiento. Uno de los objetivos fundamentales del karateca es el de realizar los “Kata” con total perfección. El estudiante repetirá los movimientos encadenados muchas veces a lo largo de las clases poniendo mucho énfasis en todos los detalles. Una vez dominado este aspecto lo que se pretende es que el origen de la energía que da lugar a los movimientos sea el “Hara” o zona del bajo vientre que rodea el centro de gravedad del cuerpo.

Soke Takayoshi Nagamine

Para evidenciar este aspecto se comienza con lo que podríamos denominar un “Hara” físico que luego poco a poco con la práctica permitirá que se desarrolle un “Hara” no conciente. El practicante deberá desarrollar mucha sensibilidad y concentración, con la finalidad de percibir cada paso y cada movimiento desde lo más profundo de su ser. Es una de las mejores herramientas para concienciar el flujo de nuestra energía (ki) que partiendo de nuestro centro de gravedad físico (hara) fluye por todo nuestro organismo. Desaparecerá el concepto de mente y cuerpo, ambos funcionarán unidos entre sí. Cuando se practica  “kata” de esta manera,  percibiremos una sensación de fluidez, de tal manera que el cuerpo, la mente y a técnica serán uno  (“shin-gi-tai-ichinyo”). Practicando los “Kata” en estas condiciones, con el tiempo podremos pretender arrimarnos al “Shugyo”, estado en el que el “Kata” emanará del “KU” (de la nada). Todo nuestro ser se habrá convertido en la misma técnica y en un sentido más amplio en el mismo “Kata”.

Sensei Yoshitaka Taira

En Matsubayashi-Ryu existen dieciocho “Kata” teniendo todos ellos los siguientes puntos en común:

  1. La primer técnica de cada uno de los 18 “Kata” es siempre de defensa y nunca de ataque. Se enfatiza de esta manera el espíritu de paz y no-agresión que engloba la práctica del Karate-do como arte. Se consolida así una vez más la expresión de O´Sensei Shoshin Nagamine: “karate ni sente nashi” (no hay primer ataque en karate).
  2. Coincidencia posicional y de orientación. El punto de partida y la orientación del practicante antes de iniciar la ejecución del “Kata” deben coincidir con la que tenga al finalizar la misma.
  3. Todos los “Kata” se componen de movimientos de defensa, de ataque y de movimientos intermediarios que el practicante debe realizar ligándolos entre sí, como si existiera una verdadera unión virtual entre ellos.
  4. Cada uno de los 18 “Kata” tiene como mínimo un “Kiai” o liberación total de energía concentrada que, proveniente del “hara”, se libera en conjunción con una determinada técnica.